Valores

Conoce los valores del sindicato. Para nosotros es importante que sepas que todas nuestras acciones son guiarnos por estos seis valores. Siempre buscando la máxima integridad.

Lealtad

Debemos hacer siempre aquello con lo que nos hemos comprometido aún ante circunstancias cambiantes.

 

La lealtad es un corresponder, una obligación que tenemos para con los demás. Es un compromiso a defender lo que creemos y en quien creemos. Siendo leales lograremos llevar la amistad y cualquier otra relación a su etapa más profunda, y con base en este valor deberemos estar firmemente convencidos para transmitir esa convicción de respaldo e institucionalidad a nuestra Confederación de Trabajadores de México y desde luego el apoyo irrestricto a nuestro partido, el Revolucionario Institucional.

 

Con la práctica del valor de la lealtad, el trabajo implica un compromiso que va más hondo: es el trabajar no solo porque recibimos un pago, sino porque tenemos un compromiso más profundo con nuestro Sindicato para el cual servimos y para con la sociedad misma.

Vocación de servicio

El servicio es una actitud de vida; es dar para facilitar el cumplimiento de un proceso, resolver una necesidad, demanda o solicitud, y en consecuencia cumplir las expectativas con la confianza depositada en nosotros, de modo que tanto quienes damos, como quienes  reciben, podamos sentirnos satisfechos.

 

Debemos servir con una franca actitud de colaboración hacia los demás, y debemos conducirnos así siempre, con acciones que, aunque parezcan insignificantes, contribuyan a hacer más ligera y placentera la labor de todos los que formamos parte de esta gran Organización.

 

Si practicamos una sincera actitud de servicio habremos superado barreras personales y sociales que por lo general parecen infranqueables, tales como: la pereza, la comodidad, la vanidad; pues no pocas veces se es servicial para suscitar agradecimiento y admiración; y sobre todo el orgullo, porque nunca deberemos hacer distinciones entre el compañero que se pudiera sentir más humilde, con el que supone sea el de mayor importancia.

 

Tampoco debemos caer en el servilismo, que conduce a exagerar en atenciones y cuidados a ciertas personas por su condición social, su posición laboral, su prestigio o su poder, para tratar de obtener de ellas contraprestaciones.

 

Para la realización de este valor debemos tener rectitud de intención, respetar la dignidad de la vida de todos y cada uno de nuestros compañeros trabajadores activos, jubilados y nuestras familias;  y desde luego,  ser solidarios con todos los que formamos parte de nuestra organización.

Solidaridad

Generalmente pensamos en la Solidaridad como una actitud que debemos asumir en emergencias y desastres, sin embargo, la Solidaridad es una característica de la sociabilidad que inclina al hombre a sentirse unido a sus semejantes y a la cooperación con ellos.

 

 Podemos manifestar esta unión y cooperación, cada vez que procuramos el bienestar de todos nuestros compañeros trabajadores, activos, jubilados y sus familias, participando en iniciativas que nos impulsen a servirles.

 

 Generalmente el bien común va planteando nuevas necesidades, consecuentemente la labor no termina, pero se crea un ciclo en el cual se va haciendo cada vez más efectiva la ayuda y participación de todos.

 

 En resumidas cuentas, para vivir la Solidaridad, pensamos en todos nuestros compañeros como si fueran otro yo, trabajando siempre con dedicación permanente sin importarnos tiempos, obstáculos, ni medios para estar en contacto permanente con la base trabajadora y tener el conocimiento de los problemas que aquejan a nuestros agremiados para ofrecer la solución oportuna.

Respeto

El respeto es un valor que nos permite reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades de todos nuestros compañeros.

 

Conducirnos con respeto nos permitirá vivir en una sana convivencia, con base a normas e instituciones, reconociendo en nosotros y en toda la familia azucarera nuestros derechos y obligaciones.

 

En la medida que nos conduzcamos con humildad en el respeto, tendremos éxito en la forma de valorar la individualidad de todos los que integramos esta organización, debemos conservar un equilibrio entre la humildad y el autorrespeto para que dé como resultado una verdadera vocación de servicio, una actuación honrosa desprovista de actitudes débiles tales como la arrogancia, la soberbia, la prepotencia, el egoísmo, que solo dañan y destruyen la autenticidad de los demás y viola sus derechos fundamentales.

Honestidad

Implica veracidad y coherencia, y esta, una armonía interior; la honestidad expresa respeto por nosotros mismos y por los demás. La deshonestidad no respeta a la persona en si misma ni a los demás. La honestidad tiñe la vida de apertura, confianza y sinceridad, y expresa la disposición de vivir en la luz. La deshonestidad busca la sombra, el encubrimiento, el ocultamiento.

Responsabilidad

Responsable es aquel que conscientemente es la causa directa o indirecta de un hecho y que, por lo tanto, es imputable por las consecuencias de ese hecho, la responsabilidad es una virtud social que se configura bajo la forma de un imperativo que ordena: “obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la Tierra”.

 

La responsabilidad es un valor que deberá estar en la conciencia de cada uno de nosotros, que nos permita reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de nuestros actos, siempre en el plano de lo moral. Una vez que pasa al plano ético (puesta en práctica), persisten estas cuatro ideas para establecer la magnitud de dichas acciones y afrontarlas de la manera más prepositiva e integral, siempre en pro del mejoramiento laboral, social y cultural de nuestra gran familia azucarera.

 

Con la práctica de los valores descritos, los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana hemos de conducirnos para desempeñarnos eficientemente como tales.